Una residencia que eleva el concepto de hogar a otra dimensión. Situado en la planta 3.ª de un edificio con portero presencial en el privilegiado barrio de Goya, este soberbio piso de 205 m² ha sido objeto de una reforma integral de una exigencia y coherencia estéticas verdaderamente excepcionales. Cada espacio, cada material y cada detalle han sido elegidos con la misma convicción: crear una vivienda de lujo contemporáneo que dialogue con la nobleza arquitectónica del edificio original de 1954.
Al cruzar el umbral, el parquet de roble natural en espiga —tendido en toda la vivienda— marca el tono de lo que está por llegar. La zona de día se abre en una secuencia espacial generosa y fluida: el salón de doble ambiente, de proporciones verdaderamente señoriales, está presidido por una columna de hormigón visto que actúa como elemento escultórico y confiere al conjunto una personalidad arquitectónica única. Molduras en relieve, techos altos con cornisas trabajadas y grandes ventanales de lino blanco completan un escenario de elegancia serena y contemporánea.
La cocina independiente, de diseño depurado, combina frentes de madera de roble natural en toda su altura con encimera e isla en mármol blanco, vitrocerámica integrada y extractor de techo —un espacio funcional y bello a partes iguales, completado por una lavandería propia totalmente equipada con mobiliario a juego.
La zona privada alcanza cotas de lujo hotelero. La suite principal dispone de vestidor con armarios empotrados de doble fila y un baño propio revestido en mármol Calacatta con lavabos de piedra tallada, ducha de lluvia y luz indirecta en todo el perímetro. La segunda habitación principal cuenta también con baño en suite acabado en microcemento, doble lavabo sobre encimera de piedra y ducha de lluvia. La tercera habitación, igualmente doble, dispone de baño próximo con acabados en microcemento y lavabo sobre mueble de madera natural. El aseo de cortesía, revestido en papel mural de textura artesanal con apliques de latón dorado, es una pieza en sí misma.
El edificio, de 1954 y con plena presencia arquitectónica, cuenta con portero presencial y se encuentra en una de las mejores ubicaciones del barrio de Goya, a escasos metros del Parque de El Retiro y de los ejes comerciales y gastronómicos más relevantes del Madrid más elegante.